El Primero
Que importante es ser el primero.
Ante esta frase alguna persona competitiva y exitista pensara en lo importante que es ser primero, ganándole a otros, dejando atrás a otros, olvidándose del resto y autoafirmándose en el propio ego. Pero mi intención con la frase no va para ese lado, sino que hacia otro muy distinto. Al hablar de lo importante que es ser el primero pienso en lo relevante que es la acción de ser primero en cuanto a modelo para otros, modelo digno de imitar claro, modelo de recto actuar, pero por sobre todo me interesa eso de hacer algo antes que nadie, de ser, en definitiva, quien abre camino.
Es que es muy importante abrir caminos. Andar por los caminos ya trazados es lo más corriente, ni una gracia hay en ello. Pero lo otro, el ser el pionero, el que avanza a la vanguardia, el que inspira a los demás a seguirlo por los derroteros nuevos, eso sí que es interesante. Interesante y posibilitario: cuando uno se atreve, ya no es uno, aparecen varios más; lanzado uno, son varios otros los que se animan: atreviéndose uno, lo que hace es abrir la posibilidad a los otros, sobre todo a los que creían que no era posible.
Pienso en todo esto a cuento del tema de la esclavitud. Esa cosa terrible que acompaño a la Humanidad por tantos siglos (y que parece que en Brasil y en algunos otros países aún sigue, pero de manera ilegal y perseguida, no como antes, cuando había incluso un Derecho de Esclavitud que normaba todo lo relativo a ella). Porque resulta que Haití fue el primer país del mundo en abolir la esclavitud (además de ser el segundo de América en independizarse, después de los Estados Unidos, y con los negros, ex esclavos, liderando el cuento) y eso que poco antes parecía tan imposible, se largó como un reguero de pólvora por el mundo, y en menos de un siglo teníamos a la esclavitud abolida en todo el mundo, y en un tiempo más la teníamos efectivamente erradicada (pues lo de Brasil, terrible y repudiable, es marginal en el contexto mundial). Esos negros corajudos al independizarse nacionalmente se liberaron también de sus cadenas personales y de paso, como notable regalo al mundo, iniciaron el fin de la esclavitud en el planeta. Fueron los pioneros.

Y resulta que hoy en día tenemos a nuestros propios pioneros, que están dando ejemplo en una materia tan o más grave como la esclavitud para el mundo entero: las guerras y la urgente necesidad de la paz. Estos pioneros se encuentran en el increíble pueblo de Bolivia que hace pocos meses dieron el gran primer paso a nivel humano: declararon inconstitucional la guerra. Sí, absolutamente cierto y escrito en su nueva Constitución, que tengo a la vista al momento de escribir esto, la que dice en su Artículo N°10 “Bolivia es un estado pacifista, que promueve la cultura de la paz y el derecho a la paz, así como la cooperación entre los pueblos de la región y del mundo, a fin de contribuir al conocimiento mutuo, al desarrollo equitativo y a la promoción de la interculturalidad, con pleno respeto a la soberanía del estado”, y agrega en su inciso II “Bolivia rechaza toda guerra de agresión como instrumento de solución de los diferendos y conflictos entre estados y se reserva el derecho a legítima defensa en caso de agresión que comprometa la independencia y la integridad del Estado” para terminar con el broche de “Se prohíbe la instalación de bases militares extranjeras en territorio boliviano” (inc. III).

Hace un par de siglos fue un pueblo de esclavos, que sufrió directamente los efectos de la esclavitud el que inició el proceso de su abolición. Hoy es un pueblo de indígenas, que ha sufrido las consecuencias de la guerra, en especial de la de Conquista, el que declara ese mal humano como inconstitucional de manera pionera. ¿Será el inicio de un nuevo proceso de gran avance para la humanidad? Tengo la esperanza y la convicción de que sí. Actuemos todos en esa dirección: es la aventura abierta del siglo XXI.